"Sí, a mi ex marido le gustaban más los conejos que a la moscas la mierda", confesó a su célebre osteópata la brillante superstar que salvó el cine de la transición española. "Me tengo que encontrar a su progenie allá donde voy, no puedo hacer nada. Es como pretender que la prensa deje de fijarse en mí. Imposible". Por unas filtraciones sabemos que agentes secretos del servicio de espionaje de algún país de Europa del este han estado investigando la trama amorosa y sexual de Consuelo. "Un tal no-sé-quién me siguió una vez hasta una cita que tuve a través de una página de contactos. Evidentemente supe hacerle creer que en realidad me citaba con mi abogado matrimonial".
lunes, 19 de febrero de 2007
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